sábado, 21 de noviembre de 2009
El Gato
El gato, un ser mas que agradable sobre el papel, no cesó de producir diferente sonidos a lo largo de toda la noche. Seleccionaba sus movimientos como si jugara con el fuego, teniendo grandioso cuidado de no equivocarse, pues se quemaría. Los niños, al pasar cerca de él lo confundían con uno de sus muñecos, esos que guardan en sus habitaciones, como esas brujas con una bola del futuro en la mano o los calendarios que cuelgan de cada una de sus paredes. A menudo, sus padres deben de ir corriendo a la farmacia, a causa del principio básico de la protección: el amor.
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