Antes de que empezase la guerra tenía un gran amigo. Cada navidad, me juntaba con él para discutir sobre los temas que estaban de moda. Cada año agregábamos nuevos temas con perfiles totalmente diferentes: política, economía, salud,… No teníamos motivos para discutir, puesto que, salvando algunas diminutas diferencias, compartíamos los mismos ideales.
Cada 25 de diciembre, en los matorrales que se encuentran al final del rio, allí, que recuerdos me tare verlos cuando paso de camino al trabajo. Cada paso, cada olor, cada color. Todo es un recuerdo.
martes, 24 de noviembre de 2009
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